La Red Weichan Auka Mapu

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El 20 de abril, mediante un comunicado, se dio a conocer ante la opinión pública el grupo Weichan Auka Mapu (Lucha del Territorio Rebelde), en el cual explican sus objetivos y se adjudican más de 30 atentados entre las regiones del Bío Bío y Los Ríos, ejecutados desde el 2013 a la actualidad. Su símbolo, un Kultrún atravesado por una lanza y una escopeta ha sido encontrado en panfletos en los lugares de atentados.

Del análisis del comunicado se desprende la similitud con los postulados ideológicos de la Coordinadora Arauco Malleco, es decir, esta organización también adscribe al Etno-Nacionalismo y al mensaje de la liberación.  Al respecto, se debe comprenderse el rol de la CAM no sólo en su dimensión de ejecutora de atentados, sino también como una organización que difunde sus fundamentos ideológicos e inspira atentados; a partir de su auto-designado rol de vanguardia de la lucha de liberación nacional. Concretamente, la CAM ha potenciado la construcción de un movimiento radical y nacionalista un tanto difuso, del cual forman parte la esfera inmediata de la organización, donde se encuentran los denominados Órganos de Resistencia Territorial (ORT), los cuales funcionan en forma descentraliza; como también, grupos que operan al margen de la estructura de la CAM, pero que comparten sus postulados respecto a la Liberación Nacional.

En el contexto de lo anterior, Weichan Auka Mapu plantea que su lucha, que denomina de resistencia, es por la autonomía política del pueblo mapuche, siendo fundamental para ello el control territorial, la reconstrucción del territorio mapuche, incluyendo la organización política dada por autoridades tradicionales: “ocupación de control territorial de menor a mayor escala de los espacios usurpados por toda forma de opresión winka, hasta lograr como pueblo mapuche la verdadera autonomía”.

El mencionado comunicado expresa la aspiración de la “reconstrucción política, cultural, socio-organizacional y territorial, alejada de todo pensamiento occidental, ya sea de partidos o ideologías políticas de izquierda, marxistas, anarquistas, social demócrata y todas ideas ajenas a nuestra cosmovisión”. Este lineamiento es similar a los postulados autonomistas de la CAM, al igual que la idealización de la vida comunitaria de los mapuches de antaño.

En el centro de su discurso se encuentra la visión, tan recurrente en la mayoría de las expresiones de terrorismo de cualquier sello, de comunidad de referencia víctima, es decir el pueblo mapuche, cuyos intereses se perciben como amenazados, denunciando injusticias y agravios, ante lo cual se elaboran argumentos justificadores del empleo de la violencia. En este sentido, el comunicado identifica al Estado chileno y su modelo económico como responsable del despojo de tierras y ocupación genocida. El uso de la violencia lo presentan como un medio para hacer frente al exterminio del pueblo mapuche.

En definitiva, las motivaciones ideológicas son expresadas con la siguiente declaración: “Abrazando la lucha nacionalista revolucionaria mapuche y rompiendo con toda forma de dominación capitalista, la práctica de la reconstrucción nos hace ser por tanto anticapitalistas y anticolonialistas”.

Específicamente en lo referente al uso de la violencia, planteada en el comunicado como resistencia, la responsabilidad de los atentados es traspasada al Estado como “respuesta obligada a la violencia sistémica que ha ejercido el estado chileno contra nuestro pueblo mapuche”, expresándose como justificada la incorporación del elemento armado, vale decir el uso de armas de fuego. Al igual que la Coordinadora Arauco Malleco, Weichan Auka Mapu explica que sus acciones de violencia son dirigidas a objetivos de carácter material, ya sea maquinaria agrícola, forestal, casas patronales e infraestructura productiva, incluso se plantea como  parte del código de lucha el respeto a la vida humana.

En el plano de la estructura organizativa, esta agrupación debe entenderse no como un grupo férreamente organizado, sino más bien como una reducida red de pequeñas células coordinadas, en la lógica del movimiento autonomista mapuche; de hecho, en el citado comunicado se emplea el concepto de “alianza” para referirse a la organización, indicando que forman parte de ella “diversas reducciones, como también sectores mapuches que fueron desplazados forzadamente”. Concretamente, no se trataría de un grupo cohesionado, con una marcada estructura jerárquica, sino como una agrupación un tanto más difusa con lógica de red.

Indudablemente el surgimiento de este emprendimiento terrorista ha rivalizado el protagonismo con la CAM, ya que esta última organización se concibe a sí misma como la punta de lanza a la liberación nacional, similar al rol que ocupa el partido de vanguardia en la visión leninista, por lo cual, ceder protagonismo y liderazgo no está entre las posibilidades deseadas. Al respecto, en el comunicado del 20 de abril, además de hacerse un reconocimiento a la CAM por su “política de confrontación”, se envía un mensaje de unidad frente a un objetivo común: “A nuestros hermanos de otras orgánicas mapuches llamamos al Llamuwun (respeto) entre Weichafe (guerreros) y a no caer en la descalificación ya que sólo destruye el camino común hacia la liberación”.

En el sentido de lo anterior, si bien existe un proyecto aparentemente similar entre ambas entidades, en términos tácticos de la definición de destinatarios de atentados, se observa una discrepancia respecto a atentar contra iglesias, ya que mientras la CAM ha señalado que “quemar iglesias no es resistencia”, la otra agrupación lo justifica aduciendo el rol histórico que habría desempeñado la iglesia católica en el sometimiento y dominación del pueblo mapuche, tanto en lo referido a ocupación territorial como a sus creencias religiosas, por lo que califican como medidas de justicia el ataque a templos religiosos. Cabe precisar que, la situación que gatilló los ataques fue el desalojo del Seminario San Fidel en Padre Las Casas, que había estado tomado por dos años.

En la opinión pública han surgido dudas respecto a la existencia de esta organización, ante lo cual podría señalarse que tal vez no sería un grupo desde la perspectiva de lo que entendemos como tal, en cuanto a la formalidad y estructura, pero sin duda que se evidencia un patrón común en la forma de actuar, lo que implica coordinación entre personas con un propósito común, y que además residen en dos regiones, pero que tienen un nexo, cierto grado de conexión. Eso es Weichan Auka Mapu, y por muy difuso que sea, incluso si se tratara de un inconexo ORT de la CAM, constituye una amenaza real.

 

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